Casa Museu Blasco Ibáñez / València

INFORMACIÓ BÀSICA:
p1040224

Lloc: Carrer Isabel de Villena, 159, València.
Horari: De dimarts a dissabte de 10 a 14 h. i de 16.30 a 20.30 h. Diumenge i festius: de 10 a 15 h.
Gestio: Ajuntament de València.
Creació: 1997
Fons: Museogràfics, documentals, bibliogràfics, audiovisuals, llegat familiar de l’autor.
Objectius: Conservar i donar a conèixer el llegat de Blasco Ibáñez, tant a nivell popular i didàctic com acadèmic.
Publicacions: Col·lecció “Biblioteca Blasco Ibáñez”, “Cuadernos de la Casa Museo Blasco Ibáñez”, la sèrie “Documenta” i la revista anual “Estudios sobre Blasco Ibáñez”.
Activitats: Biblioteca i sala d’investigació. Jardí. Sala de Lectura. Botiga

COM ARRIBAR?
ITINERARI LITERARI

La prosa de Blasco permet recórrer espais encara reconeixibles de la València de fa més d’un segle.

Platja de la Malva-rosa

A Blasco li agradava passejar per la platja, de vegades acompanyat pel seu amic Joaquim Sorolla. En la introducció a Flor de mayo, Blasco rememora la seua amistat amb el pintor:

Muchas veces al vagar por la playa preparando mentalmente mi novela, encontré a un pintor joven ‑solo tenia cinco años mas que yo‑ que laboraba a pleno sol, reproduciendo mágicamente sobre sus lienzos el oro de la luz, el color indivisible del aire, el azul palpitante del Mediterráneo, la blancura transparente y sólida al mismo tiempo de las velas, la mole rubia y carnal de los grandes bueyes cortando la ola majestuosamente al tirar de las barcas.

Este pintor y yo nos habíamos conocido de niños, perdiéndonos luego de vista. Venía de Italia y acababa de obtener sus primeros triunfos.

Vicente Blasco Ibáñez, Flor de Mayo, 1895

Cabanyal-Canyamelar

Amontonábase en el fondo los edificios del Grao, las grandes casas donde están los almacenes, los consignatarios, los agentes de embarque, la gente de dinero, la aristocracia del puerto. Después, como una larga cola de tejados, la vista encontraba tendidos en línea recta el Cañamelar, el Cabañal, el Cap de França, masa prolongada de construcciones de mil colores, que decrecía según se alejaba el puerto. Al principio eran fincas de muchos pisos y esbeltas torrecillas y en el extremo opuesto, lindante con la vega, barracas blancas con la caperuza de paja torcida por los vendavales.

Vicente Blasco Ibáñez, Flor de Mayo, 1895

L’Albufera

Como todas las tardes, la barca-correo anunció su llegada al Palmar con varios toques de bocina. El barquero, un hombrecillo enjuto, con una oreja amputada, iba de puerta en puerta recibiendo encargos para Valencia, y al llegar a los espacios abiertos en la única calle del pueblo, soplaba de nuevo en la bocina para avisar su presencia a las barracas desparramadas en el borde del canal. Una nube de chicuelos casi desnudos seguía al barquero con cierta admiración. Les infundía respeto el hombre que cruzaba la Albufera cuatro veces al día, llevándose a Valencia la mejor pesca del lago y trayendo allá los mil objetos de una ciudad misteriosa y fantástica para aquellos chiquitines criados en una isla de cañas y barro.

Vicente Blasco Ibáñez, Cañas y barro, 1882

L’horta

Desperazábase la inmensa vega bajo el resplandor azulado del amanecer, ancha faja de luz que asomaba por la parte del mar. […] De las techumbres de paja de las barracas salían las bandadas de gorriones

Vicente Blasco Ibáñez, La barraca, 1898

Per a saber més:

BIOGRAFIA

Vicent Blasco Ibáñez (València, 1867-Menton, 1928). Escriptor, polític, periodista, editor i viatger incansable. Militant del Partit Republicà va fundar el diari El Pueblo a València i fou diputat a les Corts Espanyoles. Va donar la volta al món i va viure en ciutats diverses. Entre 1909 i 1914 fundà colònies a Argentina. El 1919, a partir de la publicació en anglès de Los cuatro jinetes del Apocalipsis, es consolida la seua fama internacional als Estats Units. València i el paisatge valencià apareixen prou sovint a les seues novel·les, com el Cabanyal a Flor de Mayo, la València del Mercat Central a Arroz i Tartana, la València urbana a Mare Nostrum, el paisatge de l’Horta a La Barraca, l’Albufera a Cañas i barro, l’aristocràcia rural d’Alzira a Entre Naranjos o el Sagunt clàssic a Sónnica, la cortesana .

X